Joyas para el gimnasio: qué puedes llevar entrenando
La pregunta no es si se van a mojar, es si aguantan el sudor. Y el sudor estropea más joyas que la ducha, la piscina y el mar juntos, porque está ahí todos los días.
Por qué el sudor es lo peor
El sudor no es agua: es agua con sal, urea y ácido láctico. Esa mezcla es bastante más corrosiva que el agua del grifo, y además se queda sobre la piel y la joya durante toda la sesión y un rato después.
A eso se suma el calor. La piel caliente abre los poros del baño con más facilidad, y el metal dilatado por la temperatura también. Es la combinación perfecta para que un baño fino empiece a ceder.
Y por último está la frecuencia. Al mar vas unas semanas al año; a entrenar, tres o cuatro días por semana durante años. Por eso una joya que aguanta unas vacaciones puede no aguantar un invierno de gimnasio.
Qué quitarte siempre para entrenar
- Anillos, si vas a coger barra o mancuernas: por seguridad, no por la joya.
- Collares largos con colgante: se mueven, golpean y se enganchan.
- Aros grandes: con la camiseta al quitártela es donde más se rompen.
- Cualquier pieza con piedras pegadas.
- Pulseras rígidas si haces suelo: se te clavan.
Tres joyas que aguantan el entreno
Qué puedes dejarte puesto sin problema
Una cadena fina y corta, pegada al cuello, no se mueve, no golpea y no estorba en ningún ejercicio. Es la pieza más compatible con entrenar que existe.
Los pendientes pequeños de botón o los aros finos tampoco dan ningún problema, siempre que el cierre sea firme. Lo único que hay que vigilar es quitarse la camiseta con cuidado.
Y las pulseras finas o los brazaletes lisos aguantan bien casi todo, menos el trabajo con barra, donde van a rozar sí o sí contra el metal.
El riesgo que nadie menciona: el dedo
Hay una razón para quitarse los anillos en el gimnasio que no tiene nada que ver con la joya, y es bastante más seria: el degloving. Si un anillo se engancha en una barra o en una máquina mientras cae peso, puede arrancar la piel del dedo entero.
Es poco frecuente, pero pasa, y es la razón por la que en muchos gimnasios te recomiendan entrenar sin anillos aunque no te lo digan a la cara.
Si no quieres quitártelo, al menos evita llevarlo en ejercicios con barra, dominadas o cualquier cosa donde la mano agarre metal con carga.
Qué hacer después de entrenar
- Pasa un paño seco por la joya al terminar, antes de ducharte.
- Si te duchas con ella, aclara bien y sécala después.
- No la dejes dentro de la bolsa de deporte húmeda.
- Una vez por semana, repaso con paño en los cierres.
- Y no la guardes mojada: eso estropea más que el propio entreno.
Las joyas de Saverlia entrenando
- Son resistentes al agua y al sudor, con baño de oro 18 k: puedes entrenar y ducharte después sin quitártelas.
- No llevan níquel ni plomo, así que el sudor no te va a dar reacción en el cuello ni en las orejas.
- Garantía de color de por vida: si pierde el color, te la cambiamos.
Preguntas frecuentes
¿Se estropean las joyas con el sudor?
Las de baño fino, sí y rápido: el sudor lleva sal y ácidos y está en contacto a diario. Las resistentes al agua aguantan sin cambiar de color.
¿Puedo entrenar con anillos?
Puedes, pero con barra o máquinas es mejor quitárselos por seguridad, no por la joya.
¿Qué joya es la más cómoda para el gimnasio?
Una cadena fina y corta, pegada al cuello. No se mueve ni estorba en ningún ejercicio.
¿Me puedo duchar en el gimnasio con ellas?
Si son resistentes al agua, sí. Sécalas después y no las guardes mojadas en la bolsa.