Pendientes que no se caen: qué cierre elegir
Perder un pendiente es de las cosas que más rabia dan, porque casi nunca aparece y porque te quedas con uno suelto. Y casi siempre es culpa del cierre, no de la mala suerte.
Los cierres, de menos a más seguro
- La mariposa o presión es el más común y el menos seguro: se afloja con el uso y se suelta con la ropa.
- El cierre de rosca es muy seguro pero incómodo de poner y de quitar.
- El aro con sistema de clic cierra entero y es de los más fiables.
- El cierre omega, el de las piezas más clásicas, aguanta muy bien.
- La bola a presión de los aros pequeños está bien si entra con resistencia; si entra suave, se va a caer.
Por qué se pierden en realidad
La mayoría de los pendientes no se caen solos: se enganchan. Con la camiseta al quitarla, con la bufanda, con el pelo al recogerlo, con la toalla al secarse. El tirón abre el cierre y la pieza se queda enredada en la tela, no en el suelo.
La segunda causa es el desgaste: una mariposa que llevas años usando ha perdido tensión. Es una pieza de pocos céntimos que casi nadie cambia, y es la que sujeta todo.
Y la tercera es dormir con ellos. Durante ocho horas de roce contra la almohada, cualquier cierre acaba cediendo.
Tres pendientes con cierre firme
Qué hacer si se te aflojan
- Cambia las mariposas: se venden sueltas y cuestan muy poco.
- Si la mariposa está abierta, ciérrala apretando suave con los dedos, nunca con alicates.
- Para aros, revisa que la bola entre con resistencia.
- Si el poste está doblado, enderézalo con cuidado o cambia la pieza.
- Y revisa los cierres una vez al mes, no cuando ya has perdido uno.
Si tienes el agujero dado de sí
Cuando el agujero se ha agrandado con los años, el pendiente baila y cualquier cierre falla. No es raro, sobre todo si has llevado piezas pesadas mucho tiempo.
La solución práctica son los discos de sujeción transparentes: se ponen detrás del lóbulo, reparten el peso y evitan que la pieza se vaya hacia delante.
Y para el día a día, cambia a piezas ligeras. Un aro grande y pesado en un agujero dado de sí es la receta exacta para perderlo.
La rutina que evita el 90 % de las pérdidas
- Quítate los pendientes antes de sacarte la camiseta por la cabeza.
- Quítatelos para dormir si son de mariposa.
- Revisa los cierres al ponértelos, no al quitártelos.
- No te los pongas con el pelo mojado ni recién peinado con laca.
- Guárdalos siempre en el mismo sitio, con el cierre puesto.
Los pendientes de Saverlia
- Llevan baño de oro 18 k y no llevan níquel ni plomo, pensados para estar puestos todo el día.
- Son resistentes al agua, así que puedes ducharte y entrenar con ellos sin quitártelos, que es cuando más se pierden.
- Garantía de color de por vida y 30 días para devolver.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el cierre de pendiente más seguro?
El de rosca y el de aro con clic son los más fiables. La mariposa de presión es el más común y el que más falla con el tiempo.
¿Por qué se me caen los pendientes si el cierre está bien?
Lo normal es que se enganchen con la ropa, la bufanda o la toalla, y que el tirón abra el cierre. Quítatelos antes de sacarte la camiseta.
¿Se pueden cambiar las mariposas?
Sí, se venden sueltas y cuestan muy poco. Si llevas años con las mismas, han perdido tensión.
¿Qué hago si tengo el agujero del lóbulo agrandado?
Usa discos de sujeción transparentes por detrás y cambia a piezas ligeras.