Qué joyas llevar a la playa y a la piscina: pieza por pieza
En la playa y en la piscina no vale cualquier joya, pero tampoco hace falta ir sin ninguna. Esta es la guía práctica: qué pieza llevar en cada sitio del cuerpo, cuál se pierde más, qué cambia entre el mar y la piscina y qué meter en la maleta.
La respuesta corta
Lleva pocas piezas, sencillas y resistentes al agua: unos aros pequeños o pendientes de botón, una o dos cadenas finas, una pulsera con buen cierre y, como mucho, un anillo que no te quede suelto.
Deja en casa las perlas, la plata sin baño, las piezas con piedras pegadas, las de cuero o hilo y cualquier cosa que no soportarías perder.
Pieza por pieza: qué funciona y qué no
Pendientes: aros pequeños o de botón con cierre firme. Los pendientes largos se enganchan con la toalla y el pelo mojado, y los de presión se sueltan al quitarte la camiseta o la gorra de baño.
Collares: cadenas finas a una o dos alturas. Mejor sin colgantes grandes, que se mueven al nadar y acumulan sal en la anilla.
Pulseras: una o dos, ajustadas a la muñeca y con cierre de mosquetón. Las abiertas o las que van muy sueltas son las que más se pierden en el agua.
Anillos: con cuidado. Con el agua fría los dedos se encogen y un anillo que en casa va justo puede salir solo al sacar la mano del agua. Si no te queda firme, mejor quítatelo antes de bañarte.
Tobilleras: quedan bonitas con el bañador, pero la arena las raya y se enganchan fácil. Solo si son finas y con buen cierre.
Tres joyas para el agua
Mar y piscina no son lo mismo
El mar lleva sal. La sal no ataca al oro, pero cuando se seca encima se queda en los cierres y en los eslabones y acelera el desgaste de lo que no es oro. Se soluciona aclarando con agua dulce al salir.
La piscina lleva cloro, que es un oxidante fuerte y suele ser más duro para las joyas que el agua del mar, sobre todo si pasas horas en el agua. Las piscinas de cloración salina también llevan cloro: el sistema lo fabrica a partir de la sal.
Los jacuzzis y spas suelen tener el agua caliente y más productos químicos. Si tienes que elegir dónde quitártelas, que sea ahí.
Crema solar, sol y marcas de bronceado
La crema solar no estropea el oro, pero se mete entre los eslabones y deja la joya apagada. Ponte la crema, déjala secar unos minutos y luego ponte las joyas.
Las cremas con filtros minerales, como el óxido de zinc o el dióxido de titanio, pueden dejar marcas grises en la piel alrededor de la joya. Se van con agua y jabón.
El metal al sol se calienta. Si vas a estar mucho rato tumbada, una cadena gruesa puede quemar un poco al tocarla.
Una pulsera o un anillo que no te quitas en todo el verano deja su marca blanca de bronceado. Si no la quieres, cámbialos de sitio de vez en cuando.
Cómo combinarlas con el bañador o el bikini
- Con bañador de escote cerrado o deportivo, una sola cadena corta, de 40 a 42 cm, queda limpia y no se mete por dentro.
- Con bikini o escote abierto, dos cadenas a distintas alturas, separadas unos 5 cm, para que no se enreden.
- El dorado queda especialmente bien sobre piel morena y con colores lisos como el blanco, el negro, el azul marino o el terracota.
- Menos es más: tres o cuatro piezas en total son suficientes para que se vea cuidado sin que estorbe.
Qué meter en la maleta
- Un estuche pequeño con separaciones o bolsitas individuales para que las cadenas no se enreden.
- Un paño suave para secarlas al volver.
- Las joyas de valor, en el equipaje de mano, nunca en la maleta facturada.
- En el hotel, guárdalas en la caja fuerte o en el estuche, no sueltas en la mesilla ni dentro de la bolsa de la playa.
- Una foto de cada pieza antes del viaje, por si tienes que reclamar algo.
La rutina de cinco minutos al volver
- Aclara las joyas con agua dulce, la ducha de la playa o la de la piscina valen.
- Sécalas con la toalla, insistiendo en cierres y eslabones.
- Si tienen arena, aclara primero y seca después; nunca frotes con arena encima.
- Una vez por semana, agua tibia, jabón neutro y un cepillo suave para quitar los restos de crema.
Las joyas de Saverlia en la playa y la piscina
Llevan baño de oro 18 k, son resistentes al agua y no llevan níquel ni plomo: puedes bañarte en el mar o en la piscina, ducharte y entrenar sin quitártelas.
Tienen garantía de color de por vida, envío gratis en 48 h y 30 días para devolver.
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Preguntas frecuentes
¿Qué joyas puedo llevar a la playa?
Piezas sencillas y resistentes al agua: aros pequeños, cadenas finas, una pulsera con buen cierre y un anillo que no te quede suelto. Evita perlas, plata sin baño, piedras pegadas y cuero.
¿Es malo bañarse en la piscina con joyas?
El cloro es agresivo con casi todos los metales menos el oro. Las joyas resistentes al agua lo aguantan, pero conviene aclararlas con agua dulce y secarlas al salir.
¿Qué es peor para las joyas, el mar o la piscina?
En general, la piscina, por el cloro. El mar deja sal, que se quita aclarando con agua dulce.
¿Por qué se me caen los anillos en el agua?
Porque con el agua fría los dedos se encogen. Un anillo que en casa va justo puede salirse al sacar la mano del agua.
¿La crema solar estropea las joyas?
No daña el oro, pero se acumula en los eslabones y apaga el brillo. Ponte la crema primero y las joyas después.
¿Puedo bañarme con las joyas de Saverlia?
Sí. Llevan baño de oro 18 k y son resistentes al agua: mar, piscina, ducha y gimnasio. Tienen garantía de color de por vida.
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